lunes 8 de junio de 2009

¡Croack!





¡Croack!
¡Bienvenida! ¡Bienvenido!

Me entusiasma pensar que estas cosquillas circulen por el espacio cibernético. ¿Quién estará al otro lado? Espero que estos símbolos, a final de cuentas las letras eso son: símbolos, no sean como los grafitos con la información de un sólo lado. Siempre que los veo me pregunto: ¿Qué me querrá decir el autor? Quizás... ¿Me siento solo? ¿Hay alguien por ahí?
Espero que el asunto en este espacio sea de ida y vuelta, de ida y vuelta.

Cómo aprendiz de escribiente, tengo muchos cajones que las editoriales no tienen capacidad de traducir en libros. Los árboles estarán contentos de que en su lugar escriba en la pizarra del universo estos pensamientos, preguntas, risas, dudas, entripados y ternuras.
Estoy muy divertida aprendiendo otra manera de comunicarme. Seguiremos en contacto.

Por favor dejame tu dirección de mail para poderte responder. ¡Gracias!
¡Croack!

Margarita



Luna lunita....

Luna llena de Junio 2009 desde Mérida Yucatán

martes 2 de junio de 2009


CON MELON O CON SANDIA
Margarita Robleda Moguel

“A la víbora, víbora de la mar, de la mar, por aquí pueden pasar, los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán, tras, tras, tras…”
No creo que el pueblo sea el de adelante, más bien, cómo se ven las cosas, cada vez nos estamos quedando más atrás, tras, tras.
¿A quién le vas? ¿A melón o a sandía? ¿Hay alguna diferencia? ¿Por quién vamos a votar? ¿Por los más guapos, guapas? ¿Por el especialista que les dio su ayudadita en photoshop? ¿Por los que dan las tortas más ricas? ¿Los que hacen más ruido? Las propuestas se calcan, igual que la exhibición de basura. Unos y otros se desacreditan, sin darse cuenta que al hacerlo nos quitan las ganas de ir a votar. ¿Será que eso quieren?
El problema viene desde el inicio. Desde su selección para representar a su partido. En este virus de desconfianza que nos enferma, uno no sabe si fueron elegidos por compromisos con los grupos, por presiones, como premios, por parentesco, por buscar el control, porque si, porque no… lo que sí no queda muy claro, es si fue por su capacidad, preparación, por su compromiso con el estado, con México. Los elegidos serán los responsables de promover y defender leyes que beneficien al estado, al país, que nos fortalezcan e estimulen a crecer. Tendrán el compromiso de luchar contra los que buscan imponer únicamente el beneficio de unos pocos. ¿Serán consientes de ello? ¿O únicamente buscan las ventajas del puesto, el salario y prestaciones, la promoción para brincar al siguiente escalón?
Hace unos días volé a Chicago invitada por una feria del libro en español. En el aeropuerto del Distrito Federal me pasaron por una pantalla para medirme la temperatura y constatar mi buena salud. ¡Esa sería la solución! Me dije. En tiempos electorales, necesitamos una maquina medidora de integridad. Tan sencillo como eso. ¡Basta de tantas mentiras! ¡Basta de diseñadores de imagen! Con este aparato, los votantes sabríamos exactamente por quién estamos votando. Ya ven lo que dijo Miguel de la Madrid, de cómo estaba arrepentido por haber elegido a Salinas de Gortari como sucesor, que realmente no lo conocía, que nunca imagino lo que haría, y sobre todo, hasta dónde llegó su hermano. Si a esas vamos, quizás tendríamos que incluir el pasar por la maquina a los parientes cercanos. Claro que luego habría algunas sorpresas, como los Bribiesca que llegaron a serlo después de la elección. De haberlos “calado” antes, nos hubiéramos ahorrado un buen de millones y corajes por la impotencia de la impunidad.
Señores candidatos y candidatas. La verdad, es que no sabemos por quién votar. Quisiéramos ver su rostro verdadero, que nos hablen de corazón a corazón, de inteligencia a inteligencia. Nos alentaría mucho saber que se preparan para una labor tan difícil como es legislar. Que toman cursos sobre ética, filosofía, economía, historia de México, de Yucatán y la riqueza de sus culturas; de la maya, más allá del comercial promotor de turismo. Que se preparan para integrar al país en un mundo cada vez más pequeño y competitivo, con información, visión, independencia, solidaridad y compromiso. Qué más allá de las propuestas inmediatas, no podemos perder de vista la planeación a largo plazo en educación, investigación científica y promoción tecnológica; aprovechamiento de las energías limpias. Es increíble el nivel de riqueza que poseemos y al mismo tiempo, la pobreza que nos agobia. ¿Cuándo comenzaremos a aprovechar la fuerza de nuestro sol, de nuestro aire, de los millones de kilómetros de tierras abandonadas por falta de capacitación, de apoyos más allá de la foto promocional del gobernante en turno?
Si así lo hicieran… entonces sí, con nuestro voto razonado y Uds. al frente, que nadie, nadie, se quede atrás, tras, tras.
margarita_robleda@yahoo.com

Reintegro

NOMAS ME PREGUNTO

REINTEGRO

Margarita Robleda Moguel

¡Ay comadrita! “La mula no era arisca”. Será cosa de la edá o de tanta decepción, pero, ¿sabe Ud.? Me he vuelto como más desconfiada, más rejega; ya no me la creo tan fácil ni me cuezo al primer hervor. Yo, la verdá, nomas me pregunto: Eso de la calentura de pollo que está dando, ¿será verdá o de a pinocho, pero inflada? ¿No será como dicen de las torres gemelas que las tiraron los mismitos gringos para que su Bush de cabecera subiera su popularidad? ¿Será que ese fulano de la lotería se sacó reintegro? ¿Qué hubiera pasado si no nos llega la fiebre…? ¿Cómo le dicen? Ah sí, porcina, que a mí, la verdá, me suena como a: “por si” esto, o “por si” aquello; “por si” no podemos parar la avalancha de cuestionamientos que le hizo el Diario de Yucatán a los Mouriño, a los de Pan, ¿a los Pinos? ¿Quién gana con tanto miedo? ¿Será que nos muramos toditos por la influenza mentada o de la angustia de “por si” nos da? A nosotros, la influenza nos mata y al susodicho del reintegro las campanas de la influencia lo salvan. ¡Ay!
Dicen que ya se murieron 20… yo, la verdá, nomas me pregunto: ¿Cuántos difuntitos llevamos con la guerra de los narcos? Sólo ayer fueron 22. ¿Cuántos se mueren a diario de cáncer en los pulmones, de todo tipo de enfermedá, de sida… de hambre; de puritita tristeza colgados de un hamaquero? ¿De trancazos y trompadas en las meritas casas? ¿Cuánto muchachitos andan estampando sus coches por aburrimiento, soledá? ¿Dónde están los anuncios pa que nos expliquen cómo queramos más? ¿Dónde, pa que nos digan qué hacer con tanto plástico, con tanta basura? ¿Dónde están las clases que les enseñen a los políticos a portarse bien?
Ay comadrita de mi alma, disculpe Ud. tanta platicada, pero ¿sabe Ud.? Yo francamente, ya no quiero estar mirando y mirando, calladita, así que, por lo menos, nomas me pregunto: ¿todo esto será por las porquerías que les dan de comer a los cochinos para que les cuesten menos criarlos? ¿Será por las compañías que hacen las medicinas, inventan la enfermedá igual que la vacuna? ¿Será que a alguien le interese tenernos a toditos muertos de miedo? ¿Será que nos muramos de catarro o hambre porque no nos dejan trabajar? ¿Será…? Será el sereno… Pos a saber, pero yo, por si las moscas, nomas me pregunto.


margarita_robleda@yahoo.com Mérida Yuc.

lunes 4 de mayo de 2009

Ni una más...


¿Dónde comienza esta historia de dolor entre los hombres y las mujeres? La violencia, sin fronteras, se multiplica. ¿Cuántas son las muertas de Juaréz? ¿Y las de Oaxaca, las de Chiapas, las del Estado de México... las mujeres de mi tierra natal, Yucatán? ¿Las de tántos países que aun hoy en día viven el mal trato físico, emocional, psicológico... impunemente? ¿Por dónde se comienza? Quizás hablando más de ello, reconocernos personas que merecemos respeto, denunciando el abuso, educando a los hijos e hijas en equidad de género.
Ese "atiende a tu hermano...", es cortarle las alas, hacerlo debil, fragilidad que tendrá que esconder detras del grito, el manotazo. Cuando tengo oportunidad, les digo a los padres de familia: "Tenemos que enseñar a nuestro hijo a atenderse, para que no se tenga que casar, a nuestra niña a mantenerse, para que no se tenga que casar, que nadie se tenga que casar, que el que lo haga es porque encontró un complice con quien compartir la vida".
Estas son algunas reflexiones en voz alta... y tu ¿qué piensas?

domingo 25 de enero de 2009

Postdata a los Reyes

MÉRIDA - Opinión. 06/01/2009

Postdata para los Reyes...

Sin límite de géneros
Por Margarita Robleda Moguel
Posdata: Queridos Reyes magos: Sí, ya sé que no fueron reyes, ni magos ni siquiera tres. Pero tampoco yo soy una niña vestida de rana, así que sigamos jugando al Chentutuz, que le da a nuestra vida diaria la urgente cucharada de fantasía que nos aligera tantito el morral de la neurosis.
Hace unos días tuve la fortuna de ir a Valladolid y participar en mi primer jetz mek, ancestral ceremonia maya que aún se practica en el interior de Yucatán. En ella, mientras caminan en círculos, los padrinos les van dando a los ahijados, según el género, herramientas para enfrentar la vida. Mi amiga Candi May, incansable promotora de la lectura y de la cultura maya, le dio a su ahijado el Popol Vuh y un libro con los derechos de los pueblos mayas. Pensé que tendrían que haberle añadido una muñeca, pues, independientemente de si decide ser o no papá, el varón necesita aprender a dejar fluir su ternura en beneficio propio y el ajeno.
Así pues, mis estimables reyes, sin limitarme a los géneros, les pido lo siguiente:
Martillo, para romper todos los candados y rejas que me amarran, me atan. Ya sea exteriores como el miedo al qué dirán, como interiores: terror a equivocarme, entre otros.
Tijeras, para cortar el egoísmo de creerme el centro del mundo, que todo lo merezco, que todo debe girar alrededor mío. Estas tijeras deben estar muy afiladas para cortar también, desde la raíz, la intolerancia. Quiero aprender a reconocer que somos diferentes y que las diferencias nos enriquecen.
Cinta métrica, para medir las consecuencias y hacerme responsable de ellas. Yo no puedo decir “se cayó el vaso”. Tengo que aprender a responder: se me cayó a mí. Quiero medir la fuerza de mis palabras. Tomar conciencia de que con ellas puedo encumbrar o destruir.
Una calabaza llena de agua me recordará lo que es vital; lo esencial de lo superfluo, lo importante de lo inmediato, lo valioso de lo caro, lo que es auténtico entre tanta marcada, cual ganado vacuno, de marca. Me invitará a buscar gente con pozo profundo para intercambiar nuestras aguas frescas, distintas, estimulantes, únicas y evitar las pequeñas charcas de agua estancada de tantas quejas y reclamos, de tanto juicio a las vidas ajenas.
Una lupa que mantenga mi curiosidad alerta, que me ayude a seguir las pistas que me llevarán, como en un rally, a la siguiente etapa.
Una vela, para mantener encendida la esperanza, a pesar de tanto viento de tristeza, apatía, desinterés que sopla en derredor. Esperanza que se construye cada día en la creencia de que aún somos capaces de recuperar nuestra esencia humana.
Un espejo, para mirarme como realmente soy y cómo podría llegar a ser si logro despojarme de tanta prisa, tantas necesidades aprendidas, tanta superficialidad, tanto enojo, tanta frustración, tanto tanto que me roba la vida.
Una ventana, para descubrir que el mundo es mucho más amplio que el perímetro de mi casa, mi familia, mi ciudad, mi conocimiento, formación, gustos, tradiciones, cultura, forma de ver la vida. Que el universo es contenedor de universos sin fin y todos ellos pueden estar en el corazón de una persona.
Una puerta, para mantenerla siempre abierta. Nunca se sabe cuándo una palabra, un gesto, un hecho, un libro, una persona... nos puede cambiar la vida.
Gracias, queridos, aunque no sean reyes, ni magos ni siquiera tres, de parte de una que ni es niña ni tampoco rana, pero que, así como ustedes, deambula por la vida en busca de una estrella que un día nos guiñó el ojo y después de eso las cosas nunca volvieron a ser igual.—
Mérida, Yucatán.
margarita_robleda@yahoo.com

Querido 2009

QUERIDO 2009
Margarita Robleda Moguel

¡Bienvenido! Como seguramente ya sabes, la gente está muy preocupada con tu llegada. Las noticias y rumores dicen que vienes “horripilante”. El tucho, el coco y la mano peluda se quedan chicos frente a tu poder desestabilizador. Bueno, hasta la abuelita de Chucky resulta Caperucita Roja comparada contigo.
Y yo, como ya perdí la inocencia, en lugar de preocuparme intento ocuparme; trato de analizar para entender; buscar respuestas, seguir preguntando, participar.
Estoy confundida. Puedo entender que las empresas y los dueños del dinero quieran ganar. Lo que no me cabe en la cabeza es que con tanto dinero no tengan un asesor visionario que los cuestione: “Oye, ¿A dónde piensas ir a gastártelo? ¿A otro país? ¿Cuál te gusta? ¿A otro planeta?”
Sigo preguntando. ¿A dónde irán los miles de empleados que echan a las calles las empresas para preparar tu llegada? Seguramente lo hicieron sin razonarlo demasiado, siguiendo, al pie de la letra, el librito de los gurús de Wall Street. Ese que dice: negocio es negocio y lo que le toca al hombre de éxito es proteger sus canicas a costa de lo que sea. Basta leer el Diario, para saber a dónde llegaron ellos con esa manera de pensar.
Esas empresas que andan haciendo recortes para no salir raspadas… no alcanzan vislumbrar que estamos en el mismo barco; que existen una gran infinidad de matices entre el blanco y el negro. Que si bien es cierto que como empresarios es comprensible que aspiren a ganar, ese ganar no tendría que medirse únicamente en la cantidad de dineros que acumulan en las cuentas bancarias de sus paraísos fiscales; la ganancia también tendría que cuantificarse por la calidad de vida de la comunidad que habitan. La paz como fruto de la justicia: la libertad.
¿De que nos sirve tener nuestros libros en números en negro si las calles están en rojo? Las empresas que cercenan su planta laboral no toman en cuenta a sus posibles consumidores y, a final de cuentas, las medidas serán en contra de ellas mismas.
¿Qué pasa si en lugar de ganar ganar, a costa de lo que sea, ganamos todos manteniendo al país en movimiento? Con honestidad y compromiso cada quien en su trinchera. La parálisis no nos llevará a ninguna parte; el movimiento, en cambio, nos mantendrá vivos; nos permitirá fortalecernos de la crisis; y en la resilencia, crecer.
¿De qué nos sirven las graficas exitosas en un país destruido por el desempleo y la violencia; desunido y a la deriva? Campo fértil, a la larga y a la corta, para todo tipo de desordenes que luego… ¿Quién podrá detener?
¿Ganar para perder? ¿Perder para ganar? ¿Qué pasa si un par de años no tenemos las ganancias que acostumbramos? ¿Si nos mueven de lugar en la lista de Forbes? ¿Si gracias a ello mantenemos el barco a flote? ¿Si sobrevivimos? ¿Si creamos esperanza y unión en lugar de tanto egoísmo y desaliento? ¿Si tejemos alianzas solidarias, de verdad, sin tanto bla, bla? ¿Si promovemos la trasparencia y buscamos el bien común?
¿Cómo mandar el mensaje, querido 2009, de que sólo juntos, ¡Xuxes! Comprometidos y solidarios saldremos adelante?
El Planeta, el Continente Americano, México, Yucatán, mi comunidad, mi familia y yo merecemos mucho más que esta prisa, estas ansias por tener, esta frivolidad de casino, este “ahí se va”; tanta basura, tantas mentiras, tanta falta de compromiso; tantos derechos humanos sin humanos derechos; esta insatisfacción, estos miedos, estas tristezas.
Bienvenido seas 2009, tu llegada renueva mi esperanza de que, quizás, aun estemos a tiempo de cambiar, de recuperar nuestra esencia humana. ¡Borrón y cuenta nueva! El año se presenta nuevecito para escribir nuestra historia. Las palabras claves tendrían que ser: nosotros, juntos, todos; reducir, reparar y reciclar; convivir, compartir, aprender, planear, comprometerse y disfrutar.
Entonces sí, feliz 2009.
margarita_robleda@yahoo.com

Un regalito de la última luna llena


lunes 22 de diciembre de 2008

La luna tiene su casa


La luna en el pesebre


sábado 1 de noviembre de 2008

Parece que fue ayer

No fue publicado, te lo comparto por este medio.

PARECE QUE FUE AYER

Margarita Robleda Moguel

“Parece que fue ayer…” canta Manzanero, con quien por cierto, compartí avión rumbo a Guayaquil Ecuador la pasada semana. Vaya, me dije al verlo, dos yucatecos, ensanchando territorios para compartir nuestra cultura.
Si, parece que fue ayer, pero no. Este año se cumplen 30 años de aquel “Mundo de Cristal” y “El mundo de Margarita y Chavita” series de televisión que se proyectaron en el canal 3 de Mérida, en 1978 y 1979 con las canciones y presencia de la de la voz.
En ese entonces, el canal local tenía todas la de ganar. No existía cable, o sea que todos los domingos, a las 9:30 de la mañana, los niños y las niñas de Mérida tenían una cita con una amiga que les mandaba besos de rana, les cantaba con su guitarra Chavita: El gusanito, El caracol, la tortuga y La ranita, entre otros. Los invitaba a hacer sus juguetes con material de desperdicio, a reconocer el trabajo de las personas, en la sección “Oficios del hombre”; a conocer su ciudad, a investigar cómo se hacían las cosas y a disfrutar la imaginación.
La respuesta generosa de los niños y las niñas me quitó el tapete: si realmente me importaban esos pequeños, tenía que importarme de qué se alimentaba su estomago, su cerebro, su corazón. No me quedó de otra, tuve que optar y desde entonces soy: CEPPE: “Cantante Esquinera y Parquera, por Elección”. Ningún producto es lo suficientemente bueno para avalarlo, ningún dinero suficiente para vender la palabra.
De cuando en cuando conozco viejos amigos que me dicen: “Crecí con tus canciones”. Historias conmovedoras, como aquella señora que me platicó, alguna vez que cante en la concha del Parque de las Américas: “Yo te veía siempre en la tele. Mi mamá se murió en esos días, pero tu me consolabas cada domingo”. O la de una enfermera que conocí en un hospital de México que me contó que sus hijos siempre me “gustaban”. Que su niña tuvo un accidente y entró en estado de coma; que su tío le compro mi disco de canciones y le dijo: “mira chiquita, aquí está el disco de Margarita y Chavita, si no despiertas, se lo doy a tu hermanito…” Y, ¡despertó!
Hace unos días acompañe a mi amiga Beatriz Castilla para cantarle a sus amiguitas que llegan del interior del estado para sus terapias. Mi sorpresa fue que al comenzar a cantar, llegaron enfermeras y personal de intendencia a decirme: “yo crecí con esas canciones”. Sus comentarios me impulsaron a festejar este 30 aniversario. Me acerqué al Director del Instituto de Cultura del Estado, Renán Guillermo y le dije: Quisiera un espacio dentro del Otoño Cultural para festejar los primeros 30 años de cantarle a los niños y a las niñas. Me gustaría un teatro pequeño para convivir con mis niños de entonces y otro día, un espacio más grande, para que me lleven a sus hijos y nietos. ¡Bienvenida! -me respondió Renán. Esta es tu casa.
Así pues, si tú eres de aquellos, corre la voz. El martes 28 de octubre, a las 8 de la noche, en el cine Mérida, nos reuniremos a recordar. Después, el domingo 1 de noviembre, en el Teatro Daniel Ayala, a las 12 del día, llévame a tus chiquitos y chiquitas, para compartir con ellos las risas que un día te hicieron cantar.
Ayúdame. ¿Tienes algún video de aquellos programas? Por favor dame una copia para compartirles la noche del martes.
Desde mi habitación de hotel de Antigua Guatemala, después de una día lleno de sorpresas con niños y maestros de estos lares, agradezco a Dios y a la vida la posibilidad de encontrarme contigo: uno o una de aquellos niños y niñas, que marcaron mi destino y le dieron sentido a mi vida.

Antigua, Guatemala
margarita_robleda@yahoo.com

Los viajes ilustran




MÉRIDA - Opinión. 16/09/2008

La violencia no es gratuita

Los viajes ilustran

Por Margarita Robleda Moguel

Viajar es salir al encuentro de otros mundos, es abrir ventanas y la posibilidad de asomarnos de puntitas a otras vidas: qué comen, cómo viven, festejan y arreglan sus diferencias. No se puede regresar igual después de un viaje, de la misma manera que no se puede permanecer el mismo después de leer un libro o de conversar de corazón a corazón.Este septiembre, la cosecha de 30 años de caminos me ha organizado un itinerario muy variado. Comencé en Nueva Jersey, con un taller para maestros bilingües. Éstos tenían cara de junio, con el peso del año cursado, en lugar de la de septiembre, después de un rico descanso y el entusiasmo del inicio de año. Percibí las divisiones entre países y la tristeza de un sueño americano venido a menos. “¡Mi vida! —me dije—, éstos son los que van a recibir a nuestros niños y niñas en su llegada a estas tierras”.El taller comenzó con la invitación a ponernos en los zapatos de los chiquitos. “Ya estás aquí. ¿Alguien te preguntó? ¿Te pidieron opinión? Escribe el nombre de cinco personas o cosas que más te dolió dejar...”.Cuando perdemos de vista la meta, comenzamos a ver los obstáculos. Este sencillo ejercicio, transformó el ambiente de los 60 maestros y maestras que nos encontrábamos en el salón. Los conectó a su propio dolor de dejar a ¿su gato?, a su abuelita, al señor que vendía paletas de limón en la esquina de su casa. Se diluyeron las fronteras, se hermanaron nuevamente, se tejieron puentes de empatía entre ellos y con los niños y las niñas próximos a llegar a sus salones de clase. Se recuperó el sentido del quehacer.Pensé en nuestra tierra tan dividida por las clases sociales, por las simpatías políticas, aun en los mismos partidos; por los juicios y las sentencias al otro, al diferente. Me pregunté si seríamos capaces de ponernos en los zapatos del otro. Ese que está matando sin ton ni son... ¿qué nos dice? Está vomitando a diestra y siniestra su dolor. ¿Cuál es mi cuota? Porque, según lo veo, esta violencia que estamos viviendo es sólo consecuencia de lo que hemos hecho y, también, de lo que dejamos de hacer, de lo que permitimos.En este momento, la programación de septiembre me trajo a la XI Feria del Libro de Saltillo, Coahuila. Durante toda la semana, los habitantes de esta comarca tendrán oportunidad de conocer a autores de primer nivel: conferencias, talleres, presentaciones de libros y espectáculos para todos los gustos.Los autores coahuilenses tienen un espacio especial para presentar ante propios y extraños sus propuestas. Alejo Carpentier es el festejado, por lo que todos los días diversos especialistas ahondaran en su obra.Sí, los viajes ilustran. En los Estados Unidos me enteré de que el alcalde de la ciudad de Detroit, se va a la cárcel por faltar a la verdad. La Cámara de Comercio de esa ciudad, presionó diciendo que: “Quién va a querer invertir en una ciudad en la que no se tiene confianza”. A otro señor, por andar comprando favores de los senadores en beneficios de empresas, le dieron seis años.La violencia no es gratuita ni se soluciona con rifles ni más cárceles. ¿Cuántos de los hampones que hoy nos aterrorizan únicamente disfrutan de la impunidad que, de una manera u otra, hemos permitido y organizado nosotros? Si bien es cierto que hay que consignarlos a ellos y a sus jefes, también es verdad que para luchar contra la violencia necesitamos más escuelas con maestros y maestras mejor capacitados y comprometidos para ponerse en los zapatos de sus alumnos; invertir más en espacios deportivos y culturales, bibliotecas, ferias de libros, como fiesta de los amigos. Fortalecer programas como “Coraza Juvenil”, más allá de la firma de convenios. Reconocer nuestra parte del pastel.Por lo pronto, después de esta brincadera que me falta del mes de septiembre: Guayaquil, Ecuador y Guatemala, estoy encantada porque tengo una cita con los niños y las niñas a los que les canté hace 30 años en el “Mundo de Margarita y Chavita”, dentro del Otoño Cultural de octubre, en mi Mérida amada, para cantar y seguir reflexionando de qué se trata todo este xek.—
Saltillo, Coahuila.
margarita_robleda@yahoo.com

Los otros derechos de los niños y de las niñas II

Este árticulo no se publicó... te lo comparto desde aqui.

YA ENCARRILADA…

Otros derechos de los niños y las niñas II
Margarita Robleda Moguel

Abro los ojos, observo y me pregunto: ¿tendremos todos la vocación de procrear? En mi caso, reconozco que soy una tía maravillosa que regala preguntas, horizontes, apoyos y confidencias. ¿Pero mamá? No lo creo. Mis curiosidades e inquietudes me llevan por los mil y un caminos. No tengo la capacidad ni los talentos inherentes a semejante especialidad. Así pues, me pregunto. ¿No tendría que ser un derecho para los niños y las niñas que sus papás se preguntaran alguna vez: tengo vocación de padre, de madre? “Caras vemos, gritos y sombrerazos a los hijos y a las hijas, no sabemos.” El registro civil, tendría que pedir por ley, junto con la prueba de sangre, un papel donde diga que los valientes que decidieron salir de su “mi, me, conmigo”, para apoyarse y crecer juntos, participaron en un curso de cuestionamiento profundo sobre su vocación paterna, maternal.
La otra sería, cuando la mujer va a su clínica para confirmar que va a tener un bebé; parte del servicio tendría que ser, otro papelito que diga que la futura mamá ya sabe que no debe darle a su bebe refresco de cola en su mamila, alimentarlo con sopas marchuchas y frituras… que los niños necesitan que les hablen, que les canten, que los arrullen y fortalezcan en el orgullo de sus raíces.
¿Dónde quedaron “tortitas de manteca para mamá que está contenta, tortitas de maíz, para papá que está feliz?” ¿Cuál es la prisa de que camine? Déjalo gatear; deja que se fortalezcan sus músculos, el sentido del equilibrio, la orientación; que aprenda a conocer el instrumento más extraordinario para conocer el mundo: su cuerpo.
Y cuando llega el momento de llevarlo al Centro de desarrollo Infantil… ¿no sería bueno que los padres firmaran un compromiso de asistir a Escuela para padres? Para muchas cosas nos preparamos menos para serlo. Ese tendría que ser un derecho de los niños y niñas, una liberación para los padres, que a final de cuentas, no saben qué hacer con sus hijos.
Los jardines de niños públicos y los privados tienen un viejo jaloneo. Los padres que pagan, a veces sumas semejantes a estudios superiores, exigen: ingles, computación y lectoescritura. Siempre me he preguntad por la urgencia de ésta última. ¿Tendrán en casa una biblioteca esperándoles? ¿O se trata de presumirle al vecino?
Los especialistas dicen que los jardines de niños es el espacio ideal para que los niños y las niñas aprendan competencias que los preparen a la vida; tiempo de aprender a socializar, a conocer sus posibilidades motrices, a jugar… en el juego se ponen las bases para sus futuras relaciones humanas. Tanta prisa por hacerlos grandes y el resto de la vida para buscar como recuperar al niño, a la niña interna a la que les faltaron besos, cantos, cuentos, alegría.
Derecho a que a las niñas, desde el inicio de su educación, se les presenten metas más altas que embarazarse en la secundaria. Derecho a recibir, en lugar de una barbie que la presione a ser anoréxica, una lupa que la invite a investigar; en lugar de entretener, estimular sus capacidades.
Derecho para los niños elijan el camino que su mente y corazón le indiquen. Abrir el estigma del “Éxito” mucho más allá de llenarnos de cosas que ocupan espacio, crean adicciones y empobrecen el horizonte. Derecho a que la televisión no mal informe a los jóvenes través de programas, como doce corazones, sobre lo que es el cortejo, el conocimiento de los otros: el noviazgo.
Derecho a que los adultos asuman su papel de liderazgo y conduzcan la nave con conciencia y compromiso. Analizar, participar, demandar, comprometerse. Los que tengan vocación para ser padres, adelante, los demás, los acompañamos y apoyamos, porque a final de cuentas, todos los niños y las niñas, los jóvenes son nuestros: son a los que les entregaremos la estafeta de nuestra cultura, de nuestra civilización.

Mérida Yucatán margarita_robleda@yahoo.com

Los otros derechos de los niños y de las niñas

MÉRIDA - Opinión. 05/06/2008

Otros derechos de los niños

Algunas ideas más

Por Margarita Robleda Moguel

Primero fue Olga Moguel de Derechos Humanos y ahora la diputada Bertha Pérez Medina quienes, amablemente, me han hecho llegar el documento con el cuadro de análisis y comparativo sobre las propuestas de ley de protección de niñas, niños y adolecentes del estado de Yucatán, que presentan para su aprobación, respectivamente, el PAN y el PRI, así como la propuesta ciudadana.Gracias, la democracia se construye entre todos y entre todas. Por mi parte, tengo algunas ideas, preocupaciones y preguntas que compartir. Partimos de que, como en botica, hay de todo. Para algunos, es de carácter urgente estipular leyes que aseguren casa, vestido y sustento, salud, educación, respeto y cultura. Para éstos y aquéllos, propongo que tendrían que haber, además, algunos otros derechos: Derecho a sentirse parte de una comunidad; a ser escuchado, a preguntar y que se le responda con la verdad; derecho a la esperanza de que, a pesar de todas las noticias amarillas, trabajando en conjunto y por el bien común, ¡saldremos adelante! Derecho a que sus maestros preparen sus clases más interesantes, y a que sus papás les den más tiempo, besos y abrazos, en lugar de lavar sus culpas de ausencias con regalos.Pero también, si hablamos de derechos, me pregunto: ¿y las obligaciones? Los niños y las niñas, los jóvenes tienen derecho a tener obligaciones. A crecer sabiéndose parte de una comunidad que cuenta con su compromiso y participación de acuerdo con su edad y posibilidades. Me pregunto cuánto les negamos al educarlos como centro del universo, que todo lo merecen, que no tienen que dar nada a cambio.Quiero hacer hincapié en que los niños y las niñas, los jóvenes tienen el derecho inalienable de contar con personal capacitado y respetuoso a la hora de hacer una denuncia ante la autoridad. Resulta inconcebible multiplicar el ultraje frente a trogloditas con licencia, que terminan dándole la razón al victimario por aquello de: “Ah, son usos y costumbres”.Hablar de derechos nos lleva a hablar del derecho que tienen nuestros hijos e hijas a tener límites que los ubiquen como parte de una familia, de una comunidad y, por supuesto, en su propio beneficio. De la misma manera que no les damos a nuestros hijos un cuchillo, tampoco le damos un carro, dinero y horario abierto cuando aún no tienen la capacidad de medir consecuencias. Derecho a soñar y a luchar por alcanzar sus sueños, en lugar de recibir y recibir sin siquiera haberlo deseado, sin el menos esfuerzo. Y después, ¿agradecimiento? ¿Cuál? Entiendo que la ley quiere proteger a los menores y prohíbe que trabajen. Pero me pregunto, ¿cuántos oficios y oportunidades de capacitación se han perdido por no poder trabajar de aprendices? ¿Cuál es la línea entre abuso y aprendizaje? El derecho a aprender a ser responsables de sí mismos tendría que estar incluido en el paquete.Derechos a que se les regalen cosas que a ellos les guste y no lo que a sus papás les hubiera gustado tener; derecho a tener más tiempo para jugar, para disfrutar el ocio creativo, en lugar de tantas clases vespertinas para cumplir las expectativas familiares; a que a las niñas las vistan de acuerdo con su edad y no de adolescentes.Derecho a tener metas más altas y modelos cercanos que los estimulen a alcanzar los valores universales. Derecho a tener información y orgullo de las raíces. Derecho a participar en el cuidado del planeta, nuestro único hogar. Derecho a la cercanía de los abuelos y sus cuentos, de las abuelas y sus recetas; a tíos y tías, primos y primas, de sangre o por elección; a más reuniones familiares, laboratorio natural para descubrir sus habilidades cantando, contando chistes, cocinando, declamando: conviviendo, sabiéndose parte importante de un todo. Derecho absoluto de ser aspirantes todos a la felicidad y, por último, al conocimiento de que ésta no se vende en las tiendas, aunque ellas lo pregonen a los cuatro vientos.Amarás y cuidarás a tus cachorros, a tus cachorras como a ti mismo.—
Mérida Yucatán.
margarita_robleda@yahoo.com

Coraza Corazón




MÉRIDA - Opinión. 28/08/2008

Para proteger a los hijos

Coraza juvenil
Por Margarita Robleda Moguel

Como un oasis en medio de tanta noticia desalentadora, tuve el gusto de ser testigo de la firma del convenio de Coraza Juvenil entre la representante de la Unicef, doña Susana Sottoli, y la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco.La nota del Diario nos dice: “Según el Estudio Básico Comunidad Objetivo (EBCO) del Centro de Integración Juvenil, en los últimos cuatro años en Mérida y varios municipios del interior aumentó en forma considerable el consumo de drogas en ese rango de la población. De cada 10 personas que inciden en las adicciones, según el EBCO, 4.5 son menores de 25 años. Por otra parte, en 2006, las autoridades reportaron un aumento del 21% en la cantidad de adolescentes involucrados en conductas tipificadas como delictivas en relación con las cifras de 2005. Y 2007 reportó un aumento del 41% con respecto a 2006”.La solución no es tan sencilla. La desigualdad social, el desempleo, la falta de oportunidades son algunas de las causas. Pobres cachorros nuestros con esa maldición de consumismo que nos ha tocado padecer: maquinaria aterradora, atizando, día y noche, su necesidad de sobresalir a su vecino, con ropa de marca, “aunque sea pirata”, con el celular con más botoncitos, aunque nunca logró aprender a usar los del anterior; con, con, con...Recordé cuando la violencia imperaba en la colonia Cordemex y cómo doña Blanca de Rioseco, esposa del entonces director de la paraestatal, le pidió ayuda a la maestra María Alicia Martínez Medrano. En muy poco tiempo, los alumnos del Centro Cultural Cordemex, diseñado por la maestra, comenzaron a arrasar con los premios estatales e incluso llegaron a ganar nacionales en danza, música, deportes, artesanías, ajedrez y gimnasia, entre otros. Muy pronto entregaban más certificados de primarias y secundarias abiertas que las instituciones creadas para ese fin. Aún hoy, 30 años después, seguimos circulando por la vida cultural, como actores, músicos, bailarines y directores de teatro, alumnos de esos tiempos maravillosos que nos cambiaron la vida.Doña Ivonne habló de comenzar con seis sedes en el sur de la ciudad de Mérida. Espacios donde los jóvenes podrán encontrar cauce a sus inquietudes y desarrollar sus habilidades y talentos. Reflexionando sobre el tema, pensaba que los funcionarios encargados tienen dos caminos: uno, comprender la trascendencia del proyecto y comprometerse con pasión, como sentido de su vocación de servicio; el otro, entender que o le entramos todos o muy pronto tendremos que vivir en búnkeres sitiados por las pandillas que controlan el lugar. No hay de otra.Nuestros jóvenes están enfermos de falta de esperanza. Somos nosotros los adultos los que con nuestra queja constante, nuestra crítica a todo, se la hemos ido matando día a día. Nos quejamos de la falta de valores, pero somos nosotros los que con nuestra doble moral les vamos enseñando el caminito a mentir, abusar, discriminar y robar. Evadir impuestos, responsabilidades y compromisos es la “jactancia” del que se siente “exitoso”. Muchos jóvenes carecen de identidad porque nosotros se la hemos robado al esconder nuestras raíces mestizas y ponderar únicamente lo ajeno, lo extranjero; algunos no tienen límites, porque nosotros los engañamos al hacerles creer que son el ombligo del mundo, que todo lo merecen, que no tienen que dar nada a cambio.Coraza de corazón de todos nosotros para proteger a los cachorros de nuestra especie. Apoyemos el proyecto, hagámoslo nuestro. Participemos.Coraza que proteja el alma, el corazón y la mente de nuestros muchachos; que los fortalezca y los apoye para alcanzar lo mejor de ellos mismos. Coraza que deje afuera la droga, la ignorancia, la injusticia, la impunidad, las mentiras, la intolerancia, el miedo, la soledad.— Tlalpan, D.F.margarita_robleda@yahoo.com

Carta a Carlos Slim

COSQUILLAS AL CORAZON

CARTA A CARLOS SLIM

Margarita Robleda Moguel

Estimado don Carlos:
Esta rana vestida de niña, ha cantado durante 30 años para niños y niñas hasta los 112 años porque a los 113, como que nos cambia el carácter. Ud. me va a disculpar, pero esta rana ve cosas que aparentemente los demás no y tiene la suficiente curiosidad y libertad de preguntar en búsqueda del bien común.
¡Felicidades! Gracias a Ud. un mexicano encabeza la lista de los más ricos del mundo. Es tan baja la autoestima de nuestra gente, que les dicen guey, y voltean. Necesitamos oír que alguien de nosotros llegó. Las cifras, que dicen Ud. maneja, son inconcebibles para el tamaño de mis neuronas. Las preguntas brincan al igual que mis ancas. ¿Qué puede una persona comprar después de los primeros 100 millones de dólares? ¿De los Mil? Llega un momento en que la capacidad de asimilar colesterol esta saturada. ¿Cuántos coches se pueden manejar al mismo tiempo? ¿Cuántas casas se puede tener de las que se recuerde, sin equivocarse, su dirección? ¿Cuántas de ellas albergan su rincón especial, íntimo?
Cubiertas sus necesidades, los seres humanos, desde el inicio de los tiempos, dedicaron su esfuerzo a buscar la belleza, a mejorar su calidad de vida. Tengo la impresión de que Ud., y sus herederos de muchísimas generaciones, no tendrán que preocuparse por buscar el chivo. Así que, sin esas limitaciones en mente, reconozca que Ud. es uno de los poquísimos mexicanos que tienen la capacidad de transformar este país. ¡Máre! dirían en mi charca. ¡Qué afortunado! Lo invito a considerar que Ud. puede cambiar la historia de México utilizando esa capacidad tan prodigiosa, no por nada lo llaman rey Midas, para dejar una huella que diga que su paso por esta tierra no fue en balde.
Por lo que se, sus empresas son de servicio. ¿Quiénes serán sus clientes con tanto desempleo que se avecina? Urgen empresas productivas con visión comprometida con México, con el planeta. Alimentos, energías alternativas, tecnología de punta. Urge planeación a largo plazo e invertir en investigación y educación; en actividades que despierten al mexicano de la apatía en la que parece haberse atorado; que le recuperen al Caballero Águila que lleva dormido en el alma.
Pareciera que los partidos políticos sólo andan tras el hueso. Es la hora de los ciudadanos para luchar por el México que amamos. ¡Qué mejor manera de festejar el 15! En lugar de “hasta atrás”, ¡hasta adelante!
Lo invito a tomar conciencia de la trascendencia de sus posibilidades. Lo necesitamos urgentemente. ¡Gracias!
margarita_robleda@yahoo.com

Carta a Emilio Azcarraga Jean

COSQUILLAS AL CORAZON

CARTA A EMILIO AZCÁRRAGA JEAN
Margarita Robleda Moguel

Dicen que: “Hijo de tigre… pintito” y parece que con Ud., tuvieron razón. ¡Qué paquete le tocó! ¡Uf! Y así, de un día para el otro, al frente de semejante emporio. Seguramente las aves de mal agüero, hicieron sus predicciones fatalistas. Pero el “pintito”, salió avante: apago estrellas, encendió otras; estampó su sello y, como quiera que sea, Televisa siguió creciendo a pesar de los detractores.
Soy una rana vestida de niña que lleva más de 30 años de cantar y contar cuentos a los niños y a las niñas. Tranquilo, no busco trabajo. Gracias a Dios tengo más que suficiente dentro y fuera del país. Es la libertad de los años en los caminos y el amor a México lo que me impulsa a escribirle, como el mes pasado lo hice con Sr. Carlos Slim. En lugar de preocuparme, quiero ocuparme haciendo lo que se: ver cosas que aparentemente no son tan visibles para otros, quizás por las prisas y luces de neón. Así pues, veo políticos atorados en el hueso, veo demasiada tristeza a nuestro alrededor; veo que somos nosotros, los ciudadanos comprometidos con el país, los que lo impulsaran a salir adelante.
Seguramente Ud. es conciente del poder de su empresa. Es increíble que, un “guey” de otro rollo, les comparta a su público, la visión de sí mismo, y peor aun, que nuestros cachorros la hayan adoptado. México necesita tigres, panteras, hormigas, jaguares… ¿Qué podemos hacer?
Lo invito a participar en el rescate de nuestro país. Lo invito a hacer conciencia de la trascendencia de su programación. No se trata únicamente de ganar más dinero que otros gozarán, porque Ud. jamás podrá gastar el que ya tiene, a costa de adormecer a nuestra gente con chismes de sabanas, de engañar a los jóvenes sobre el cortejo, con esos doce corazones hormonales, de llenar sus espíritus de violencia, frustración, miedo, soledad, que tarde o temprano nos pasaran la factura.
Veo que a través de las telenovelas tocan temas de reflexión y lo felicito. En el pasado, campesinos sin estudios hablaban mucho mejor que algunos universitarios de hoy en día, porque los locutores de radio y televisión, tenían cultura y por lo tanto, un lenguaje mucho más variado y rico. ¿Ganamos o perdimos?
Lo invito a trascender en la historia de México. Saquemos juntos “al guey de la barranca”; que salga el Caballero Tigre que palpita en su corazón y que lo lance a participar en esta gran batalla cuyo beneficiario es, en primer lugar, México y por ende: nosotros. La violencia de nuestras calles es apenas la punta del iceberg. ¿Contamos con Ud.? margarita_robleda@yahoo

lunes 27 de octubre de 2008

Queridos maestros y maestras




MÉRIDA - Opinión. 27/10/2008

Queridos maestros y maestras
En el mismo barco
Por Margarita Robleda Moguel
Hace algún tiempo me llegó, vía correo, el ofrecimiento de títulos de licenciaturas, maestrías o doctorados de mi universidad favorita, la que fuere, con el promedio ideal a mis aspiraciones. Lo único, hacía hincapié en un asomo de ¿ética?, que no estaba a la venta era el título de médico; era contra sus “principios” poner en riesgo la vida humana.Hoy me pregunto: ¿Qué es más riesgoso: un médico que “entierra” sus errores o un maestro, una maestra que los expulsa al mundo con cuentas por cobrar? ¿Por qué de pronto recuerdo al “Mocha Orejas”? Podría sonar a broma, pero no lo es.Al destaparse el caño sale la porquería, pero también brota la luz: descubrimos las razones por las que estábamos atorados.Me reconozco incapaz de entender las intenciones del que propuso ¿impuso? semejante “conquista” ¿magisterial?: vender tu plaza... ¿a quién? No importa. ¿Tiene vocación? Es lo de menos. Ya sea que se venda a... ¿un carpintero? que ahora, en lugar de hacer cantar a la madera, le... ¿cobrará a sus alumnos la frustración de no entender qué diablos hace ahí? O heredarla a un pariente a quien le hubiera gustado jugar fut, pero “no hay que desaprovechar la oportunidad de la jubilación del gobierno”; sin darse cuenta de que llega a la jubilación anticipada, real y verdadera, al perder sus sueños, sus posibilidades, su capacidad.Quizás hemos visto demasiado cine, pero siempre entendimos que había un “bajo mundo” con sus propias leyes y códigos de “honor”. Ahora, cuando vemos cómo matan a civiles, al “me late”, al “porque se me pega...”, cuando vemos la manera tan rupestre con la que responden algunos policías, como en el antro Divine en el D.F., me doy cuenta de que hace mucho que sacaron el civismo de las aulas; que palabras como honor, respeto, discreción, magnanimidad, solidaridad... si no son practicadas en sus casas, son absolutamente desconocidas para las nuevas generaciones.Y es que ¿desde hace cuánto se heredan, se venden, se trafican las plazas? ¿Cuántas generaciones llevamos en este fraude? ¿En manos de quiénes han estado y están nuestros chiquitos? ¿Formándose? Luego salen al mundo laboral con el papelito y petulancias de licenciado, para descubrir su incapacidad para hablar, para redactar una propuesta de trabajo. A final de cuentas, ¿quién ganó? Entiendo que esta negación a aceptar la reforma educativa es simplemente el terror a perder lo invertido al comprar la plaza; pánico a tomar el examen y que ¿descubran? la verdad. Si no es así, les ruego que me expliquen, de una manera lógica, inteligente, el abandono de la causa de su vocación: la formación de nuestros niños y niñas.Pero ¿saben? Inmersos en lo inmediato, perdemos de vista lo importante. Se nos olvida que estamos en el mismo barco: México; que nos conviene a todos, a todas, cimentar una educación de calidad. La India lo hizo y está saliendo adelante; Irlanda, uno de los países más pobres de Europa, lo está haciendo. Ambos tienen índices de crecimiento muy superiores al nuestro. Este camino de simulación que estamos viviendo tiene un solo destino, y éste, hay que tener claridad, va en contra nuestra.Queridos maestros, maestras, contamos con ustedes para rescatar a México. Si se trata de conveniencias, les conviene a ustedes, nos conviene a nosotros: todos saldremos ganando. Gracias a ustedes y a su labor, seremos más críticos, más analíticos, más conscientes y comprometidos con nuestra comunidad, con el medio ambiente, con nosotros mismos. Basta ya de ponernos “hasta atrás” para gritar: ¡Viva México!, pongámonos “hasta el frente” y comprometámonos con él.— Mérida Yucatán.margarita_robleda@yahoo.com